Ayuntamiento de Santander


Catálogo de bienes culturales. Santander Punto de Encuentro Patrimonial

El proyecto “Santander punto de encuentro patrimonial” comenzó a desarrollarse en 2020 y, desde entonces, ha recorrido el territorio municipal con tres objetivos fundamentales:  la conservación, la puesta en valor y la difusión del Patrimonio Cultural de Santander en el trazado de una serie de itinerarios culturales, siendo su hilo conductor el patrimonio cultural que jalona la península en la que se enmarca el municipio.

Se trata de rutas debidamente guionizadas y de rico contenido científico e histórico, expresado en lenguaje divulgativo, con destino tanto a vecinos de Santander como a visitantes de la Comunidad nacionales y extranjeros, siendo común a todos ellos la conexión entre colectivos y el fomento de las relaciones intergeneracionales, a fin de facilitar la creación de lazos culturales.

El proyecto inició su andadura avanzando por la costa norte (Cueto y Monte), después se dirigió hacia el oeste (San Román y Peñacastillo sur y norte), para posteriormente recorrer la urbe por su extremo occidental, el más industrial y portuario (Castilla-Marqués de la Hermida y Barrio Pesquero). En Santander punto de encuentro patrimonial V se avanza en el conocimiento del núcleo primigenio de la ciudad, los vestigios que nos hablan de su pasado romano y de su asentamiento como villa medieval, se trata de un recorrido por la ciudad de oeste a este, entre Jerónimo Sainz de la Maza y Casimiro Sainz (su margen izquierda); y entre el Paseo de General Dávila al norte y, por el sur, el límite que marca la arteria ferroviaria y su continuación por el frente marítimo.

Con Santander punto de encuentro patrimonial VI se cierra geográficamente este proyecto. El limite oeste se establece en la margen derecha de la Calle Casimiro Sainz para acceder al Barrio de Tetuán. A partir de ahí, se recorrerá toda la fachada marítima desde Puertochico hasta el Sardinero. Por el norte, el extremo del Paseo de Altamira en las inmediaciones del

Alto de Miranda, siendo la arteria principal el Paseo de Menéndez Pelayo.

Con estas rutas no solo se pone en relieve el patrimonio cultural tangible (patrimonio inmueble o arquitectónico), sino también el intangible, a través de la realización de un archivo sonoro de estos barrios, sonidos ambientales característicos y cotidianos que definen esas comunidades.